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Elecciones 2011 – El Puerto de Santa María

Comerciantes retrógrados

Se nota que estamos en período de elecciones, y con la nueva ley electoral, los partidos tienen que tener cuidado con sus mensajes, pues a más de uno le ha caído la correspondiente denuncia, ya que no se puede hacer propaganda con fines electorales hasta el 6 de mayo. Sin embargo algunas formaciones políticas utilizan lo que podría denominarse el brazo armado, que no figura bajo unas siglas políticas, pero que calientan el ambiente a su manera. Lo último ha sido la salida de tono de un grupúsculo de comerciantes del centro reivindicando la apertura al tráfico de las recientemente peatonalizadas calles del casco urbano.

Si nos fijamos en el currículo de algunos de los dolientes que aparecen en la foto –sus caras son de auténtico funeral-, podremos sacar conclusiones más que evidentes. En ese grupo hay simpatizantes y ultras de partidos que no gobiernan y que siguen el dictado de sus líderes para desgastar al equipo de gobierno. Reivindicar es lícito, pero hacerlo a toro pasado tiene un tufillo desagradable. Además, el plan de peatonalización ha sido consensuado con los comerciantes, por lo que no entendemos de qué se quejan.

Entre las demandas de estos ciudadanos se encuentran abrir al tráfico plaza de España y calle Pagador. Parece ser que la farmacia que hay en calle Santa Lucía no vende lo mismo que cuando el tráfico era permitido en la emblemática plaza de la iglesia. Curiosa afirmación, pues a la farmacia no se suele ir por gusto, ni por afición. Dice la farmacéutica que los clientes se quejan de la vuelta que hay que dar si acceden a su negocio por calle Vicario. ¡Una manzana es lo que hay que rodear! Y claro, que no pueden aparcar en la puerta. Ese parece que es el problema de todo esto. Que no movemos las piernas y queremos llegar en coche hasta la puerta del establecimiento, mientras obviamos la gran bolsa de aparcamientos existente en plaza de toros, y los parkings de Ganado y plaza Peral. Y todos ellos a 5 minutos de cualquier emplazamiento del casco histórico. Como diría aquel, “se quejan por vicio”.

La otra gran reivindicación es la apertura al tráfico de Pagador. Hay que ser insensato, pues paralela a ella existe San Bartolomé que conduce al mismo sitio. Es más, Pagador, antes de su peatonalización era intransitable para los peatones debido a su estrechez. Y ahora se ha convertido en el gran pulmón peatonal de todo el que viene de plaza de toros y zonas aledañas.

Mientras toda Europa tiende a peatonalizar sus ciudades y a generar un ambiente más saludable, los catetos de El Puerto, unos pocos comerciantes por fortuna, quieren que retrocedamos en el tiempo. Pretenden echar las culpas de sus fracasos a los demás, obvian que estamos en crisis, y no hacen autocrítica del porqué la gente no opta por sus negocios. Quizá deban buscar alternativas para atraer al público, y por supuesto, ello no pasa por meter más coches en el centro. Nos encantaría que alzaran la voz contra los dueños de locales vacíos, cuyos precios de alquileres son prohibitivos para emprendedores y potenciales comerciantes. Aquellas tierras trajeron estos lodos. Se opusieron a que llegaran franquicias al centro, que son las que mueven el negocio en cualquier centro comercial. No insistan señores, que esto funciona bajo la antigua ley de la oferta y la demanda. Culpen ustedes a otros, por ejemplo a este gobierno socialista cuyo último logro ha sido el no llegar a los 5 millones de parados. Ese es el verdadero problema por lo que ustedes no venden: LA CRISIS. La misma que negaron hace ya más de 3 años, y de la que no hay visos de que vayamos a salir.   

Cartel para espacios libres de humo

Hoy dejamos esta nota de humor para relajar un poco el ambiente. Por favor, que no se lo tomen a mal los que normalmente están a la defensiva. Estamos en carnaval.

Luces, sombras y catetos

Calle Preciados, Madrid

Finalmente la semana pasada se inauguró el alumbrado extraordinario de navidad que por lo que han comentado han sufragado empresas y comerciantes. Ya respirarán tranquilos aquellos que han convertido en asunto de estado, este “suceso” más propio de una película de Berlanga, que de una ciudad de cerca de 90.000 habitantes. Y es que, El Puerto para unas cosas es muy pueblerino.

Pero independientemente de que ya se haya hecho la luz, lo sorprendente es comprobar que las calles del centro siguen igual de desiertas con luces que sin luces. Es más, el pasado puente de diciembre se podían observar numerosos grupos de foráneos que paseaban por Luna, Larga y aledaños, y se topaban de bruces con las puertas de los comercios cerradas a cal y canto. Esos días, si ponías los telediarios de las grandes cadenas generalistas, comprobabas cómo la calle Preciados de Madrid, o el Paseo de Gracia de Barcelona eran un hervidero de gente. Por supuesto que no podemos compararnos con estas grandes capitales, pero es cierto que el comercio tradicional del centro había cerrado por vacaciones, y seguro que algún que otro comerciante del centro participaba en esa fiesta del consumo que sucedía en Madrid y Barcelona.

Aún así, todavía hay algún que otro escribano a sueldo que se empeña en mantener el referido debate cateto de las bombillas, y en sus medios publican como gran noticia el que determinadas asociaciones de vecinos hayan instalado alumbrado navideño en sus barriadas. Paradójicamente no tienen dinero para los caramelos de sus cabalgatas y sí disponen para pagar el montaje y el correspondiente recibo de Endesa. Seguro que esta periodista del Información algún día llegará a reportera de Barrio Sésamo, porque lo que se dice el New York Times, seguro que no.

Por tanto, ya dormirán tranquilos los lucenarios que seguirán llevando a sus hijos a los grandes centros comerciales, a Cádiz o a Jerez, porque eso de predicar con el ejemplo no es de muy portuense. Y ya se sabe que aquí se lleva a gala eso de “a Dios rogando y con el mazo dando…”. 

Las dichosas lucecitas

Este año el Ayuntamiento de El Puerto ha decidido no iluminar las calles comerciales con motivos navideños. Y se armó el belén, puesto que han sido muchas las voces contrarias a esta iniciativa cuya justificación atiende a motivos solidarios, es decir, se aumentarán las ayudas a bienestar social en tiempos de crisis.

Se entiende que los comerciantes hayan puesto el grito en el cielo por la medida tomada por el equipo de gobierno, pero lo que no es del todo digerible es la respuesta de los grupos de la oposición, incluida Izquierda Unida. Los del Psoe e Ip, que últimamente parecen un mismo partido, hablan de la puntilla al comercio. Los de IU se lamentan porque entienden que excudarse en la causa solidaria no es lícito. De cualquier manera, nunca llueve al gusto de todos, puesto que si se hubiesen puesto las dichosas lucecitas seguro que nunca se hubiera acertado ni con la cantidad, ni con la calidad, ni con los motivos. Unos dirían que es un derroche, otros que insuficiente. En definitiva, hay que reflexionar que no por más o menos lucecitas, el comercio del centro verá aumentada o mermada sus ventas. El verdadero enemigo del centro de El Puerto son las grandes superficies nos guste o no. Sin un motor a modo de franquicia que tire del comercio tradicional, el centro seguirá estando en la UCI. Y de paso, los comerciantes y propietarios de locales del casco antiguo deberían hacer autocrítica y analizar sus negocios y por otro lado facilitar el acceso a los alquileres para que cuando suene la flauta no desafine. Y es que sólo hay que recordar cuando El Corte Inglés o Zara estuvieron interesados en instalarse en el centro de nuestra ciudad. Los precios de los arrendamientos se inflaron de un día para otro. Mientras tanto, los comerciantes eran reacios a que este tipo de tiendas les pudiesen quitar clientela. Una pena, pero esa es la pura realidad, que por más o menos luces que le pongan, es oscura tirando a apagón, como el producido en telepuerto.

Ikea y los suecos

Estos días se está produciendo el desmantelamiento del comercio de mediana superficie hacia la vecina Jerez. Resulta llamativo un artículo de la alcaldable por Independientes Portuenses (IP), publicado en Diario de Cádiz el 9 de octubre. En el mismo, la señora Silvia Gómez criticaba el desmantelamiento de empresas como Urende, Toys ‘r’ us… etc. Lo achacaba a la política municipal en torno al asunto y su inacción al respecto. Pues bien, sólo hay que recordar que el lider y fundador de IP Hernán Díaz Cortés, anunció en su momento que Ikea -el gran motor del nuevo formato de centros comerciales- se iba a instalar en El Puerto, afirmándolo en un 98% de seguridad. Esto ocurría allá por el año 2006. Sin embargo, finalmente los de Ikea se hicieron los suecos cuando comenzaron a recibir recaditos desde el Ayuntamiento portuense en torno al peaje que debían cumplimentar para su implantación. Esto unido a una maniobra política del Psoe a nivel andaluz para respaldar la gestión de la novata alcaldesa de Jerez, -entonces candidata-, hicieron finalmente que Ikea se decantara por Jerez. Ahora, los señores de IP y PSOE se rasgan las vestiduras criticando el que las empresas se estén mudando de El Puerto hacia Jerez y es que el nuevo centro comercial instalado en torno a Ikea ha motivado que muchos hayan sucumbido ante la llamada de los suecos.

Señores, no se equivoquen, los grandes culpables de esto no son los que nos gobiernan ahora. Tendrán mayor o menor lucidez a la hora de gestionar, pero poco se puede hacer cuando los anteriores gestores no supieron atar la implantación de Ikea en El Puerto. Ahora toca trabajar para conseguir un buen reclamo y que no siga la desbandada del comercio local. Los primeros debemos ser los portuenses, quienes tenemos que apostar por el comercio local, por el centro comercial abierto, y por las grandes y medianas superficies que tenemos en el término municipal. Ikea para los suecos. Yo prefiero comprar en Muebles Palomino, Electrodomésticos Rogelio Gurrea, desayunar en El Cafetín o en Los Pepes, hacer una parada en La Media Chica, tapear en La Bodega Obregón… Y en el peor de los casos coger el vaporcito y darme una vuelta por la Capital, que de momento el Adriano no llega más pa’llá de la Sierra de San Cristobal.